Quienes somos

Historia

La Asociación Cultural Fayanás nació de una inquietud de diversas personas, que, residiendo en la villa de Luesia, y sintiendo la necesidad de dinamizar la vida en la misma, decidieron acometer la ardua labor de crear una Asociación Cultural en nuestra Villa. En el año 1993, tras diversos trabajos y reuniones preparatorias se perfiló esta Asociación, se le dió nombre y se iniciaron los trámites legales de constitución. Y por fin se constituyó legalmente. Corría el año 1994….
Asociación Cultural Fayanás C/. Estajadas s/n. 50619 – LUESIA – Zaragoza

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LuesiaCarrLues

La villa de Luesia se halla situada entre el Prepirineo y la Depresión del Ebro, dentro de la comarca de las Cinco Villas,siendo una de sus villas menores, al noroeste de la provincia de Zaragoza. Su altitud sobre el nivel del mar es de 810 metros, a una distancia aproximada de 100 kilómetros de Zaragoza. Su término municipal limita al Norte con Lobera de Onsella y las Peñas de Santo Domingo; al Sur con Orés y Asín; al Este con Biel y al Oeste con Uncastillo y Biota.

Dos ríos, el Villa, a cuya orilla izquierda se encuentra el pueblo, y el rio Arba de Luesia fecundan huertas, hortalizas y “recuejas” hasta su desembocadura en el Ebro, siendo muy codiciadas las judías de estas vegas por la calidad y finura que ofrecen al paladar. Una serie de pistas forestales (a modo de vasos comunicantes) posibilita el acceso cómodo a este hermoso laberinto de valles, sierras, montañas y colinas que conforman el término de esta villa.

 

Luepeque

El casco urbano de la Villa de Luesia se asienta sobre una colina lo que le confiere la apariencia de un triángulo en el que el vértice superior estaría ocupado por la Ermita de La Virgen del Puyal, el inferior derecho por la Iglesia–Museo de San Esteban y el inferior izquierdo por el puente romano sobre el Rio Villa. Los lados respectivos estarían ocupados por la calle San Miguel y la carretera de Uncastillo el de orientación NNO. Otro lo ocuparía las calles Estajadas y El Pedregal de orientación O, cuyo centro ocuparía el Ayuntamiento, y el tercer lado por el Paseo del Pintón y la carretera de Ejea.

Sobre toda la villa destaca, al estar colocado en su cota más alta, el Castillo con la iglesia parroquial de San Salvador a sus pies.

 

HISTORIA Y ORÍGENES DE LA VILLA:

SOBRE EL ORIGEN DEL TOPÓNIMO “LUESIA”

El historiador Javier Cabello García expuso la hipótesis de que el topónimo Luesia pudiera derivar del celto-latín lausia (losa alargada) en función de las características y espectacular forma que adopta el peñasco roquero donde se asienta el castillo primitivo de la Villa.
Como es sabido, y dentro de las reglas de la etimología, el diptongo latino au monoptonga hacia una o aunque en este caso que nos ocupa, en lugar de derivar en la palabra losa, conservaría la terminación original (losia), mientras que la vocal o para diptongar tiempo después en ue tuvo que ser tónica y breve, tal y como ocurre en ejemplos como porta-puerta, rota-rueda, porco-puerco, etc.
Es decir, según la hipótesis que manejamos, la evolución etimológica del topónimo Luesia sería la siguiente: lausia-losia-lusia-luesia, siendo más antigua losia que luesia. Además, el hecho constatado de que en la documentación medieval más antigua Luesia aparezca ya como Lusia, significa que el copista -que escribía según <dictados fonéticos>- no hizo otra cosa que constatar el proceso de diptongación de la o tónica y breve –pasando por la u intermedia de Lusia- hacia la forma ue última y definitiva que nos ha llegado hasta hoy: Luesia.
El profesor A. Montaner concluye sin embargo hacia otros derroteros en su estudio etimológico de 1997, haciéndolo finalmente derivar de una antigua denominación preindouropea que pudiera quizá relacionarse con la raíz vascuence lu- <suelo, tierra>, como en lusilo (hondonada) o en lusa (terraplén) o lusa- (largo), si bien esta última raíz hoy se aplica sobre todo a una duración temporal, no a una expresión física de tamaño.
Otra posibilidad es poner el término euskera <luhesi>: vallado de seto y tierra, como posible origen etimológico vascónico del topónimo, o incluso ilu-hetsi… <ciudad cerrada>… (por amurallada o vallada), habida cuenta de la posición fronteriza y fortificada que tuvo Luesia en los albores de la Edad Media como uno de los principales baluartes defensivos del reino de Pamplona frente al Islam. El famoso relieve real prerrománico localizado en Luesia en 1977 es buena prueba de ello.
Hisn Lawasa es, según J. Mª. Lacarra, la denominación islámica que tuvo este enclave; el profesor A. Montaner, siguiendo al filólogo J. Aragüés Aldaz (1988) lo cita como Hisn Luwassa (MONTANER, 1997: 5). Un hisn indica un castillo de vigilancia o pequeña población fortificada (castrum) que vigilaba las rutas de comercio y los movimientos de tropas en la frontera entre el mundo cristiano y musulmán.
En los primero momentos del reino de Pamplona y de Aragón (desde 1035) Luesia era una población fronteriza y como tal amurallada como demuestran las fuentes que dispusieran de castillo (al que se conserva actualmente le precedió uno anterior de arquitectura lígnea).
En el artículo de 1997 publicado en el Archivo Español de Arqueología por la Dra. Alicia Mª. Canto identificando la ubicación de distintas ciudades vasconas, (67 y fig. 13), sugiere que Luesia es la patria del último jinete del listado: Iluersensis, <Balciadin, hijo de Balcibil(os)> que se cita entre los beneficiados con la ciudadanía romana en el famoso Bronce de Ascoli, de 89 a.C. (CIL I 709), y que también serían los mismos Iluersenses citados por Plinio el Viejo en H.N. III, 24 como dependientes estipendiarios del conventus caesaraugustanus. Y así concluye: <Prefiero por razones obvias el gentilicio transmitido en el epígrafe, así que el nombre original de Luesia sería Iluersa o Iluersia.>
Sobre el significado de Luesia, Iluersa o Iluersia, parece lógico relacionar ilu, como ocurre en otras ciudades vasconas y aquitanas, con ciudad. En este sentido, también merece atención el frecuente topónimo íbero ars (tal vez <castillo>, <fortaleza> como en Arse-Sagunto, y quizá también en la ilocalizada ceca vascona de Arsaos) y el vasco ertsi<recinto>, <lugar cerrado>.
Un posible origen con forma Iluersi(a), resulta ciertamente interesante para los interesados en la antigua toponimia vascona. El primer elemento *ilu es posiblemente relacionable con *irun, presente en la toponimia vasca actual (Irún, Irumberri, Iluntzar…), al que se le suele dar como significado “castro”. También hay que tener en cuenta el *elo dePompaelo, que debió significar “ciudad, villa (de Pompeyo)”, sin olvidar a hiri, huri “villa, ciudad” estas sí presentes en la lengua vasca actual.
Sin duda, se trata de una hipótesis sugerente la derivación del topónimo actual de Luesia de una supuesta población o civitas denominada Iluers(i)a, a la espera de lo que digan en un futuro los restos arqueológicos.

BIBLIOGRAFÍA:

CABELLO GARCÍA, J.; ORTIZ, E y PAZ, J. Á. (2006): “ArquEJEAlogía; Ejea de los Caballeros y las Cinco Villas, de la Prehistoria a la Antigüedad Tardía”.

relieve

Poco conocemos sobre las gentes que habitaban esta zona de las Cinco Villas en la más remota antigüedad. Gracias a testimonios indirectos de griegos y romanos sabemos que el territorio fue ocupado en el siglo VI a. de C. por los celtas sussetanos y más tarde, en el 184 a. de C. por los vascones, que no impidieron una posterior romanización.
Con la llegada de los musulmanes toda esta comarca paso a formar parte del Califato de Córdoba y mas tarde de la taifa de Zaragoza, aunque las Altas Cinco Villas fueron pronto reconquistadas por Sancho Garcés I de Pamplona, que establecería la frontera oriental de su reino en la línea Sos­Uncastillo, comenzando de esta manera la historia y origen de nuestro pueblo como creación medieval. En el 911 los navarros ya habían levantado la fortaleza castillo de Luesia. La guerra contra el poder musulmán fue el origen y la razón de ser del castillo, en el siglo X, en plena Edad Media. Según Abbad Rios, Pedro I fue quien pobló la villa. Posteriormente, en 1125, fue repoblada por Alfonso I y en 1154 Ramón Berenguer IV concedió los fueros de Jaca a San Esteban de Luesia. En Febrero de 1247 Jaime I de Aragón dió la villa de Luesia a Lope Jiménez de Luesia a cambio de unas propiedades en Mallorca y Valencia.
El 27 de Abril de 1368 pertenecía como dominio temporal al señorío del arzobispado de Zaragoza. Eclesiásticamente, desde el siglo X hasta el siglo XVIII toda esta línea fronteriza de los Arbas dependió del obispado de Pamplona. A partir del siglo XVIII ha pertenecido a la diócesis de Jaca. Se configuró como Ayuntamiento en 1834, perteneciendo al partido judicial de Sos del Rey Católico, incorporándose en 1965 al partido de Ejea de los Caballeros.

SUS MONUMENTOS:

Iglesia parroquial de San Salvador

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Está situada en la parte más elevada de la villa, junto a los restos del castillo que la domina. Es de estilo románico, pudiéndose distinguir varias etapas en su construcción. En el siglo XI se contruyó la cripta (1075). Posteriormente, en el siglo XII, se construyó la mayor parte de la iglesia, siendo las dos portadas, la sur y la oeste, de comienzos del siglo XIII. Era una iglesia de planta basilical, con cruz latina, alzada sobre una cripta de la misma estructura arquitectónica con tres naves y sus correspondientes ábsides semicirculares, con bóveda de cuarto de esfera. Había dos capillas criptales de planta rectangular con hemiciclos absidiales y dos bóvedas nervadas. La separación entre naves se hacía mediante pilastras cruciformes, siendo previsible que la cubierta estuviera formada por bóveda de cañón apuntado sobre arcos fajones doblados, excepto en el crucero, que sería crucería en diagonal. En el siglo XVI sufrió una profunda remodelación que caracteriza su aspecto actual.

San Esteban:

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Este bello edificio está situado en el extremo Sur de la villa, edificado directamente sobre roca. Fué parroquia hasta 1904. Aunque no es suntuosa, desde tiempos remotos tuvo mayor importancia en la vida de Luesia que la parroquia de San Salvador en algunos aspectos.
El estilo de esta iglesia es románico, perteneciendo a la segunda mitad del siglo XII. Su planta es rectangular, con nave única y cabecera semicircular cubierta por bóveda de cañón apuntado sobre arcos fajones doblados, que se apean en columnas adosadas en pilares con capiteles decorados con ornamentación floral excepto uno que representa el pecado original. La arquitectura del templo se estructura en cuatro cuerpos, separados por tres arcos fajones apuntados. En el exterior se observa una iglesia con aparejo de sillería, de piedras irregulares, ábside semicircular y puerta con arco de medio punto. En su pared sur, gruesos contrafuertes contrarrestan el empuje de los arcos fajones que hay en el interior. Posteriormente en el siglo XVI, en el lado del evangelio, se añadieron distintas construcciones: la sacristía, la torre y una capilla. Actualmente se encuentra desacralizada y remodelada y en ella se ubica el museo de arte sacro de la Villa de Luesia.

 

La ermita de la Virgen del Puyal:

Ermita

Esta ermita se halla situada en las afueras de la Villa, a unos 300 metros de la población, sobre una pequeña colina de la que toma su nombre (Pueyo o Puy). El padre Faci dice que a ésta Virgen se le daba culto desde el año 1384, aunque el edificio es anterior. Antiguamente fue parroquia como lo atestiguan las sepulturas que se encontraron en su circunferencia. Su orientación geográfica es de 75º Este. Está construida con piedra de sillería, con portada en arco de medio punto, rodeado por grandes dovelas que aparecen decoradas en sus extremos con una cenefa de biseles; tiene sobre ella y a la derecha dos ventanas geminadas de arco apuntado y en el extremo del mismo lado se alza la torre cuadrada de poca elevación. La planta de la ermita es rectangular, terminada en ábside semicircular, presentando un ensanchamiento hacia la mitad. El ábside aparece cubierto con bóveda de medio punto y la nave con una de cañón encaramada sobre arcos que se embuten en los muros. Según la tradición oral, fue construida por Jaime I en el siglo XIII (1213­1276). Se trata de una ermita de estilo románico, conservándose de este estilo en la actualidad solamente la cabecera o cuenco absidial que cubre el hemiciclo del altar. Entre 1544 y 1547 se construyó el resto de la nave actual de planta rectangular.
Cerrada al culto por espacio de diez años, por unos problemas de grietas en su estructura que forzaron su apuntalamiento, se ha rehabilitado reforzando la cimentación a la vez que se aligeraba el tejado que presentaba un notable sobrepeso debido a la reforma de los años 70. Por fín el 3 de Septiembre de 2006 fué de nuevo abierta al culto.

 

El castillo:

Castillo

El castillo ocupa plenamente una cresta rocosa irregular de unos 46 metros de longitud de media. Del muro que revestía las laderas siguiendo la planta de la roca quedan escasos fragmentos, pues sus sillares se emplearon en la construcción de algunas casas. Las únicas piezas relativamente bien conservadas son :un torreón situado en la proa de la cresta que mira a Levante, pero ha debido de perder algo de altura. Su planta forzada por el terreno es interiormente un trapecio, pero en su base menor situada en la punta presenta exteriormente dos caras en bisel, con lo que la torre resulta de planta pentagonal. El aparejo es de excelente piedra de sillería; tenía cuatro plantas, a juzgar por las entalladuras que presenta interiormente, que servían para apoyar los rodillos de madera. Se entra desde el recinto por una puerta semicircular con dovelas, encima hay una ventana análoga, que anteriormente era la entrada a la torre, además de las trazas de haber tenido adosado un cobertizo a dos aguas. Al amparo de la peña, por su vertiente sur, se extiende el recinto bajo de la fortaleza, bien conservado en el lienzo oriental que sigue una cresta natural hasta alcanzar los tres ábsides de la parroquia de San Salvador, uno de ellos oculto en el interior de la actual sacristía. Estos también servirían de torreones de defensa por sus formas redondeadas. El binomio Castillo­Iglesia presenta en Luesia proporciones monumentales. A la izquierda de la iglesia se conserva parte del muro y allí aparece una portalada de arco ligeramente apuntado que parece anterior a la inscripción y al escudo que allí colocó el arzobispo Hernando de Aragón (1546). Finalmente nada sabemos de la fecha exacta de construcción de este castillo, pero los archivos documentales consultados, sitúan el año 911 como fecha en la que Sancho Garcés I crea la frontera con los árabes. Recientemente (2005) se ha terminado la excavación de la superficie del Castillo que ha revelado las estancias que, en su parte superior existen y el solado original de cerámica cocida, siendo un conjunto de añadidos y reformas del castillo original, las pricipales de ellas realizadas por el anteriormente mencionado arzobispo D. Hernando de Aragón. Los trabajos de limpieza y desescombro de la parte baja, correspondientes al patio de armas y rampa de acceso al castillo esperamos vayan a comenzar en breve. 

El Ayuntamiento:

Ayto

Se halla asentado sobre un palacio renacentista del siglo XVI. Destaca su fábrica de sillería, su galería superior de arquillos y los salientes aleros, así como la decoración de los ventanales y del arco de acceso principal. En el lateral exento se aprecia el arranque de un arco que, pudiera ser, corresponde al arranque de una puerta que cerraría la villa por el lado SO. en época medieval.

Otros Edificios:

En la villa podemos observar casonas solariegas y palacios renacentistas con fábrica de sillería de piedra caliza y tapial revestido. Destacan sobre todo los aleros de madera, en muchos de ellos tallada. En la actualidad todas las casas de nueva contrucción o rehabilitadas se realizan en piedra, bien sillares de la misma piedra caliza característica de la zona, bien con piedra tallada. Ejemplo de ello puede observarse en varias calles de nuestra población (Ver galería de fotos)

LUESIA, ENTORNO NATURAL

PULMÓN DE LAS CINCO VILLAS:

Los bosques que tenemos en Luesia son unos de los más importantes de la provincia de Zaragoza. Gracias al proceso de fotosíntesis que realizan, renuevan y purifican el aire de nuestro pueblo con sus amplias y densas masas forestales, constituyendo sin duda el pulmón natural que oxigena toda la comarca de las Cinco Villas.

UN RESPIRO PARA EL CUERPO Y PARA EL ALMA

La Sierra de Luesia está totalmente comunicada por amplias pistas forestales y una red de senderos y caminos que nos invitan a conocer nuestros montes, llenos de interés cultural, artístico y recreativo. Frente al “stress”, los montes posibilitan el encuentro con uno mismo, con el silencio y la luz. Siguiendo estos caminos podemos subir a Puy Moné, Cabo Bal, Collado Fayanás o al nacimiento del rio Arba en las Peñas de Santo Domingo. Los amantes de la naturaleza podrán disfrutar de unos días deliciosos en el Camping de Pigalo, situada muy cerca del pozo del que recibe su nombre. El pozo de Pigalo, muy conocido en todos los alrededores, es una zona del río Arba donde se ensancha y queda arropado entre rocas que hacen las veces de trampolines naturales y en verano hacen las delicias de chicos y grandes. Pero es en primavera cuando Pigalo luce su verdadera belleza. Es la época del año en la que el río Arba lleva más caudal y es un verdadero deleite para los sentidos contemplar el salto de agua de la cascada y escuchar su murmullo. Porque es en primavera el mejor momento para escuchar todo lo que la naturaleza nos tiene que contar.

El entorno natural que compone el término municipal de Luesia puede dividirse en dos zonas bien delimitadas, siendo la villa de Luesia el centro de la misma y la divisoria entre ambas.

Pigalo Rio Sierra de Santo Domingo

  1. Monte Alto: podemos situarlo al norte de la carretera que une Uncastillo con Biel

  2. Monte Bajo: al sur de dicha carretera

En la zona Norte o Monte Alto es donde se encuentran las mayores alturas, correspondiendo a la Sierra de Luesia. Al Oeste de esta Sierra se encuentra el Rio Arba de Luesia, que partiendo de las estribaciones de la Sierra de Santo Domingo, se dirige hacia el Sur al encuentro del Ebro. En esta zona de Monte Alto, y siguiendo siempre las estribaciones de la Sierra de Luesia, pueden encontrarse diferentes valles y montes, cada uno de ellos con sus peculiaridades.
El monte de Bal nos ofrece una maravillosa síntesis de todos los montes de Luesia. En Bal cohabitan el bosque caducifolio, el de coníferas y el mediterráneo, estando presente la influencia tanto atlántica como mediterránea. Cuando nos acercamos a este silencioso valle nos acompañan a la entrada viejos almendros y jóvenes pinos, nacidos de la repoblación de los llamados Barellones de Bal. La vegetación cambia perceptiblemente pero de forma gradual desde la zona más abierta en su comienzo hasta su angostura final. En las llamadas “Lezas de Bal”, zonas de conglomerado rocoso, podemos recolectar té de roca, pasando junto a fresas silvestres y ejemplares de avellanos. Los encinares que contemplamos se mezclan con el pino silvestre, siendo sustituidos, casi sin darnos cuenta, por el roble marcescente, a la vez que empiezan a aparecer los primeros ejemplares de haya. También debemos prestar atención a los tentadores madroños, exclusivos del monte de Luesia. Todo este entramado de especies arbóreas aparece enriquecido con la presencia de boj y acebo, y otras muchas especies arbustivas que componen un lugar ideal para el estudio de la flora de estos parajes.
La zona Noroccidental de la Sierra nos ofrece los valles de Baldiguara, Barranco de Siaska, Huertalo, … en los que el bosque autóctono de pinos y hayas hace a veces difícil el tránsito por los mismos, dado lo espeso del follaje.
Pasando a la vertiente Norte de esta Sierra y hasta la de Santo Domingo, nos encontramos con la inmensidad boscosa de Fayanás con los cerros, corrales y abrigos que dan cuenta del uso agrícola que esta zona tuvo antes de las masivas repoblaciones de los años 40 y 50, sin que ello quiera decir que no hubiese bosques anteriores que, principalmente de hayas, ofrecían un hábitat excepcional a las numerosas especies faunísticas de esta zona.
Casi en el extremo occidental de esta zona encontramos el antiguo asentamiento conocido como “El Corral de Calvo”, ruinas de lo que fué un poblado medieval, que sin duda merece una visita.

El Monte Bajo, tal y como su nombre indica, está poblado mayoritariamente por encina (carrasca) y sus colinas redondeadas son más proclives al laboreo, siendo en esta zona donde se asienta la principal zona agrícola de nuestra Villa

Mención aparte merece el cauce del Rio Arba de Luesia, que según expertos, conforma un cauce fluvial virgen digno de ser conservado y en el que se presentan gran variedad de especies de ribera. Se extiende desde su nacimiento en la Sierra de Santo Domingo (Salto El Royo) hasta la localidad de Malpica de Arba.

EL HAYEDO, ALGO MÁS QUE UN BOSQUE

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Los hayedos de Luesia suponen uno de los límites más meridionales de la especie en la Península Ibérica y en todo el continente europeo, solo superados por algunos hayedos en los Apeninos de Calabria y algunas manchas localizadas en Sicilia.
Las hayas configuran al fondo del angosto valle de Bal unas laderas de impresionante belleza, contemplándolas sobre todo desde Fuente L’Artica. El hayedo es algo más que un bosque; es un pequeño universo que, a lo largo de los años, ha establecido complejas relaciones con las especies animales y vegetales que en él habitan. En otoño, el hayedo se convierte en el más bello paraje de los montes de Luesia adquiriendo sus hojas tonos ocres, pardos y rojo­anaranjados. Cuando llega el invierno, la vida parece suspenderse; los árboles han perdido sus hojas, y anfibios y reptiles han buscado un agujero donde hibernar. El “bosque animado” duerme hasta la primavera. Entonces, de nuevo, los hayedos despertarán, llenando el ecosistema de tiernos colores verde claro. Durante el verano, el tupido follaje mantendrá el hayedo fresco y en penumbra.

MICOLOGÍA

Setas

Aragón es una comunidad privilegiada desde el punto de vista micológico, pues existen entre 2.000 y 3.000 especies diferentes de hongos en sus bosques. Dentro de este conexto, los montes de Luesia presentan gran interés por su riqueza fúngica debido a su altura y a su rica variedad arbórea. En los bosques de Luesia se llevan clasificadas 460 especies. Entre las más conocidas se encuentran:

Lactarius Deliciosus, conocida en Luesia como Hongo Royo, también llamado Rebollón

Pleurotus Eyngii, conocida en Luesia como Seta de Cardo. Es una de las setas más apreciadas en España

Agaricus Arvensis, que en Luesia se le llama “Cazueleta”. Es un excelente comestible

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